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Una Visita Diabolica...

El "Destino Manifiesto" que impulsa a la clase dominante norteamericana, relanzado con su "Guerra Preventiva", no difiere de otros dogmas paradigmáticos como “Pueblo elegido" “Raza superior" o “Espacio vital". Son todos soportes de nacionalismos totalitarios en su manifestación política, fundamentalistas en su expresión cultural y capitalista en su organización económica. El actual sistema imperial no es original, aunque logró ser el más inhumano. La centralización del poder siempre trae consigo los privilegios y las injusticias. Su decadencia se manifiesta cuando la democracia formal es insuficiente para controlar las masas y ceden paso al autoritarismo; así la represión ahoga la libertad, poco importan las formalidades.

"Si ves pacem para bellum" y "Divide et impera" son máximas que respaldaron todos los imperios de nuestra civilización occidental judeo cristiana. Buscar la paz preparándose para la Guerra y dividiendo para imperar, es hoy aplicado por este Imperio Oligopólico supranacional, que nuevamente en épocas de crisis recurre a sus mercenarios. Este estadio de dominación capitalista es multipolar en lo cultural; tripolar en lo económico y unipolar para imponer sus políticas. Por esto el camino a la unificación general sigue basándose en la conquista y la rapiña. El control social continúa basándose en los autoatentados y el terror selectivo que impone el miedo generalizado, diseminado desde los medios masivos de comunicación. En definitiva, con este ordenamiento el soporte último de la ley sigue siendo la represión policial y militar. Por ello los Estados Unidos en su competencia unificadora contra Europa y Japón, pueden sacar ventaja.

En estas condiciones Paz es sinónimo de sometimiento; o “la Paz de los cementerios" para aquel que osa enfrentar el garrote que manejan los lacayos del que manda. Estas “paces" no tienen nada que ver con la libertad; la justicia; la igualdad; en definitiva: nada que ver con la Paz.

El dogma tecnocrático de este neo colonialismo viene en ancas del atavismo modernizador, se lo arropa con sucesivos “aggiornamientos” que ocultan las ideas más retrogradas del capitalismo especulativo. Los técnicos y los intelectuales son su clero secular y nos adoctrinan utilizando los medios masivos que monopoliza el imperio. Son soporte del control económico (“no hay opción”) y de la dictadura política (“nuestras nobles ideas democráticas” “nos metemos en la globalización o perecemos” “su poder militar es incontrastable”)

Es a través de los “Mass Media” que se cimentó, y se desarrolla, la obsesión popular por la celebridad instantánea; el dinero fácil, status y fama. Fomentan la fantasía de la riqueza rápida y el desprecio por el trabajo; el esfuerzo; el talento y la solidaridad.

Esa fantasía es un imposible para la gran mayoría, esto genera mucha frustración. Esa frustración masiva hace renegar de los viejos valores y de la propia identidad cultural. Porque si “ellos” son triunfadores y lo tienen todo; nosotros somos perdedores. Así: “Soy culpable por no ser como ellos no hay que renegar, debo esforzarme para ser como ellos”. Inferimos que somos inferiores, entonces está bien que ellos manden. Creo que aquí se manifiesta lo nefasto del monopolio sobre los medios de comunicación.

El imperio es rapaz, cruel e impío (aunque su alcohólico conductor sea un religioso fundamentalista) No duda en utilizar torturas; armas químicas, bacteriológicas, napam, bombas trazadoras o de fragmentación. No dudó de utilizar bombas atómicas contra civiles indefensos. No duda en intentar genocidios, como en Vietnam, Guatemala o Irak, No dudó en intentar derrocar gobiernos que no se sometan, no importa si son democráticos como el de Chávez en Venezuela, como no dudó en atacar a todos los que derrocó en nuestra América, desde Arbenz y antes. No existe coexistencia pacífica con los halcones del imperio; es imposible persuadirlos para que cesen sus agresiones y renuncien a la explotación. Rebelarse o doblegarse, no dejan otra opción.

La Agencia Central de Información gringa tiene un presupuesto machismo mayor que el presupuesto diplomático gringo; y lo utilizan comprando prensa, políticos, intelectuales, organizaciones e infiltrando ejércitos y policías alrededor del mundo. Conocemos hoy como actuaron en Guatemala en 1954 o en Brasil contra Goulart; en Argentina contra Frondizi... podríamos llenar la hoja con ejemplos similares, por eso sabemos como actúan hoy, no les importa si sos “radical” o te gusta que te llamen “moderado”, si no estás con ellos te consideran enemigo. Incluso sus socios deben cuidarse, recuerden a Noriega; Saddam o Bin Laden, entre otros muchos. Pero, a pesar de todo, no son invencibles, eso ya ha sido demostrado.

La experiencia mundial y nuestra experiencia particular, contemporánea, nos dice que no es procurando “hacer buena letra” que los persuadiremos de no intervenir. Admitiendo ceder cada día un poco no lograremos hacernos libres; bien decía uno de ellos: “Quien renuncia a la libertad en nombre de la seguridad, no merece ni la libertad ni la seguridad” Querer convencernos que, con una explotación con rostro humano, el imperio será menos rapaz o menos injusto, es querer seguir vendiendo espejitos coloridos, quizá dejen una “comisión” por eso valdría la pena seguir insistiendo.

Pedir la aprobación del imperio financiero, para acceder al Poder Ejecutivo, sólo puede ser a cambio de renunciar a los cambios que mejoren la situación del Pueblo. ¿Nos comprometeremos a ser mejores administradores de la explotación? ¿Impulsaremos la zanahoria Reaganómica del "volcán económico" que criollamente se conoce como "hacer crecer la torta?” Entreveran esto con el aserto que en el comercio no hay ideología, ¿y el bloqueo a Cuba, o a Irak? Que hacíamos durante la pasada dictadura recorriendo el mundo tratando de aislarla comercialmente por ilegal y terrorista.

No queremos "gatopardismos a la uruguaya"; el FA llegó al Poder Ejecutivo por el apoyo popular, porque la gente quiere mejoras. Para lograrlas deberemos terminar con las políticas neoconservadoras de los rosados, aunque el imperio se moleste y quiera derrocarnos. No siempre triunfan, vean su intento de golpe en Venezuela. Esperar conseguir un mundo más justo sin eliminar las causas de la injusticia no es esperanza; es voluntarismo o sólo ilusión. La lucha por el control de los elementos naturales utilizables para hacer la vida sustentable; es decir la lucha por el control de la Tierra, es la causa de todas las guerras. Esto es así desde el momento que se admite que la Tierra puede ser propiedad privada (y seguirá provocando guerras hasta tanto esta falsa premisa sea eliminada) Han sumado otra premisa nefasta: sostienen que la moneda es riqueza en sí misma. Esta infausta dupla parió este sistema que prioriza la especulación y prescinde del trabajo de miles. Pueden eliminar pueblos enteros de "gente superflua; desechable". Esta es la causa que se esconde en el fondo de todos los conflictos y se traduce en armas y ejércitos para lograr el control o para mantenerlo. Por ello el Consenso de Washington, sus vías rápidas con tratados y acuerdos que siguen aportando sangre nuestra para la elaboración de sus morcillas. Someterse al imperio servirá para remachar las cadenas y hará indigna la sobrevivencia.

La libertad y el crecimiento productivo sólo es posible con una organización social democrática, sin explotados ni explotadores, donde la Tierra sea libre, el Trabajo sea la base de la riqueza y la Justicia nos considere como iguales. En estas condiciones puede florecer la Paz y la prosperidad para las grandes mayorías. Aunque no sea idílica ni perfecta sólo es posible contra los intereses del imperio y los de la oligarquía criolla, con su séquito de técnicos e intelectuales alcahuetes.

-- Jorge Marrero, Santa Rosa, 09/02/07



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